miércoles, marzo 22, 2006

Necesidad de vida

Cansada, tiré la mochila en una esquina y me despedí del trabajo. Oí una orden de silencio y sonrisas de felicidad y esperanza me rodearon. Los altavoces anunciaban el principio de un gran comienzo y el fin de una sucesión de muertes injustas. La coherencia de un discurso excesivamente ensayado a la voz de una mujer reclamaba derechos como pueblo.

Muchas muertes a lo largo de 40 años que cada uno recuerda por partes; respecto a esto muchos piden un perdón, otros dicen que las disculpas nunca llegarán (el orgullo), y el resto deja su opinión en el viento confiando en que alguien escuche su versión de la verdad.
Media hora de entrevistas y discursos con recuerdos imborrables adornaban la noticia con la que los diferentes partidos están más o menos de acuerdo. La primera impresión es de alegría: PAZ, pero a medida que se estudia la declaración de alto el fuego van surgiendo dudas y desconfianza.

Ahora empieza a hablarse de diálogo, la base de la resolución pacífica de conflictos. Yo confío en el poder de las palabras como principio de paz. Todos somos distintos pero todos sabemos comunicar, pensar, opinar y argumentar. Estamos diseñados para trasmitir sentimientos e ideas, sin embargo, existen sentimientos complicados de definir y sencillos de intuir. Gritemos y felicitemos al primero que abre el camino de la felicidad y nos lleva hasta las puertas de la esperanza: ¡¡¡AVE PAZ!!!

1 comentario:

Anónimo dijo...

peace!!!!!!!!!

como dijo Kurt:
PAZ AMOR Y COMPRENSIÓN

PD: personalmente no me lo trago, no me trago el alto al fuego aunq siempre habra esperanza