La naranja mecánica
La busqué en el videoclub de al lado, me dijeron que no la tenían y hoy, HOY, buscando alguna basura con la que perder dos horas de mi valioso tiempo, encontré la maravilla de uno de los mejores artistas. Creo que las palabras sobran al describirse en pocas imágenes dos extremos tan opuestos como las dos orillas mitológicas de vida y muerte, que no son si no una el camino de la otra.
Uhm, la opresión del mal acecha a cualquiera y lo persigue con sed de venganza. Y el bien excesivo no ayuda en absoluto a encontrar una vida equilibrada. “Debemos encerrar de novo a estas persoas en celas”. Triste desvarío que actúa con la cautela de Freud. ¿La no creación de una barrera suficientemente resistente a la temprana edad en la que nos sitúa la fase fálica es realmente un delito? ¿Y es su solución una sobredosis de violencia y sexo? Me parece una idea igual de absurda que dejar de fumar a base de meterse el atracón de 20 paquetes…
Gracias por esta denuncia abrupta que termina creando el principio de algo grande. La identidad propia indistintamente de si es buena o mala para las leyes morales de una sociedad cerrada.