Cuando una foto vale mas que mil palabras y las fotos no son suficientes
Cuanto mas tiempo paso en este país mas me doy cuenta de que era esto lo que realmente necesitaba y quería.
Es un mundo imposible hecho real. Donde el bien flota en el aire dulcemente y justo antes de que sea empalagoso, una pequeña pizca de maldad lo vuelve perfecto.
Un país en el que todos son conocedores de las reglas del buen comportamiento que se resume en la sencilla frase de “mis derechos terminan donde empiezan los tuyos”.
Un país en el que las ganas de progreso no impiden la conservación del pasado y tan inteligente que resulta imposible estancarse en una etapa. En el que las formas de diversión son sanas. Sin embargo, tiene a la vez una sociedad tan reprimida sexualmente que ha provocado la erupción de la industria pornográfica traspasando la barrera de la cordura.
Y aún así el equlibrio gobierna las estructuras y todo gira armónicamente y la lentitud y la calma son una forma de vida.(no Xapón)






